lunes, 4 de agosto de 2014

ÚLTIMOS MOMENTOS
Cartagena de Indias (4-5 agosto 2014)

La camioneta que nos trajo desde Barú, nos dejó a escasas cuadras del hostal donde habíamos hospedado las noches anteriores, por lo que nos resultó sencillo volver al lugar y quedarnos ahí nuevamente, aunque en esta ocasión en una habitación privada, antes de partir a nuestros próximos destinos. Patricia debía retornar al sur de Colombia para posteriormente en Bogotá tomar vuelo hacia Argentina, mientras por mi parte tomaría rumbo hacia el oriente para cruzar la Guajira y llegar a Maicao, último destino en Colombia antes de cruzar a Venezuela.

sábado, 2 de agosto de 2014

VIVIENDO FRENTE AL MAR
Isla Barú (2-4 agosto 2014)

Al llegar al hostal, alistamos nuestras mochilas e hicimos las últimas consultas a la gente de recepción sobre cómo llegar a Isla Barú. Seguimos las indicaciones dadas, abordamos una buseta que decía “Pasacaballos”, la cual es una localidad de paso. El bus iba repleto, los vendedores se alternaban para ofrecer aguas u helados. En una de las paradas se sube un vendedor, el cual pensé iba a ser igual que los anteriores, pero felizmente me sorprendió, ya que en medio de su discurso a los pasajeros nos dice: “la peor discapacidad no es la física, sino la mental. El no sentirse capaz, o creerse superior”. Tras terminar el discurso, pasó por cada uno de los asientos y se retiró del bus. Luego de un viaje lento y caluroso, fuimos avisados por el ayudante que nos debíamos bajar. Él mismo nos recomendó subirnos a una moto de un chofer de confianza, con el que negociamos el precio de la carrera hasta Barú. Después de cerca de media hora, tiempo en el cual pasamos por un puente, seguido de una extensa carretera rodeada de árboles y realizar un desvío en la ruta, llegamos al paradero de las motos, situado “arriba” de la zona de residentes de la isla. Nos bajamos para caminar hacia destino.

jueves, 31 de julio de 2014

LA CIUDAD HEROICA
Cartagena de Indias (31 julio, 1-2 agosto 2014)

Bajo un puente esperaban los buses que anunciaban su partida hacia la ciudad de Catalina, mítica indígena de la etnia Calamarí, que acompañó a Pedro de Heredia en la pacificación de numerosas etnias del sector y una de las mujeres más ricas de la zona. El bus no partió sin antes estar totalmente repleto de gente, más aún, cuando en el camino se bajaba alguien, volvían a subir a otra persona en su lugar.

martes, 29 de julio de 2014

AL RITMO DEL CARIBE
Barranquilla (29-31 julio 2014)

Al inicio de nuestro andar una moto se detiene, ofreciendo dejarnos en la carretera, por lo que llegamos rápidamente. Ya en ésta, comenzamos a levantar el pulgar, hasta que un auto se detuvo aceptando llevarnos afortunadamente para nuestros propósitos, el conductor se dirigía a la ciudad de Barranquilla por lo que no hubo pausas en el camino. El conductor nos contó que trabajaba en una mina en la Guajira, pero que debía ir a Barranquilla por asuntos personales. Tras un poco más de dos horas donde pasamos por zonas industriales y luego pesqueras, junto al ritmo de Silvestre Dangond sonando en el stéreo, llegamos al río Magdalena, donde estuvimos bastante tiempo detenidos producto de un “trancón” que había en el puente, momentos en los cuales nuestro amigo nos contaba sobre la actividad industrial del sector y las bondades del río. Bajamos minutos después de pasar por un puente, agradeciendo la ayuda prestada. 

domingo, 27 de julio de 2014

EN BUSCA DEL PARAÍSO
Parque Nacional Tayrona (27-28 julio 2014)

Al día siguiente del incidente con el transporte hacia Buritaca, descansamos, preparamos lo necesario, recargamos energías para la aventura en el Parque Nacional Natural Tayrona. El parque, creado en 1959 tiene una extensión de 15.000 ha. terrestres y 4.500 marinas, además de poseer una gran diversidad biológica y restos arqueológicos de los antiguos pueblos que habitaron la zona, motivos que garantizaban una gran aventura.

viernes, 25 de julio de 2014

EL CAMIÓN ES NUESTRO MOTOR, NADA NOS DETENDRÁ
Santa Marta-Buritaca (25 julio 2014)

Desde que aceptamos ir a Buritaca, Angela nos había hablado y advertido sobre la poca frecuencia de buses hacia el lugar y los horarios de circulación de los mismos para que no tuviésemos problemas a nuestro retorno. Luego del paseo en lancha, llegó la noche con nosotros aún en Santa Marta. Al preguntar, nos comentaron sobre unos buses informales que a esa hora van a Buritaca. Subimos a un micro y bajamos en la estación de servicio de Mamatoco, una parada en la ruta Santa Marta-Buritaca. Llegados al lugar, vimos varios servicios que se dirigían a Buritaca. Decidimos pagar el bus, el cual tenía escasos pasajeros aparte de nosotros, por lo cual debimos esperar que aumentara su cantidad de viajeros.

jueves, 24 de julio de 2014

LLEGAMOS AL CARIBE
Santa Marta-Buritaca (24-29 julio 2014)

En el terminal, compramos los boletos con destino a Santa Marta. El viaje de unas quince horas de duración fue tranquilo, al llegar, nos enfrentamos por primera vez, con lo que sería nuestra realidad los próximos días, el exceso de calor y la alta humedad en el ambiente. Bajo el sofocante calor, cruzamos la carretera, fuimos al supermercado, el cual no sólo nos proveyó víveres, también nos ayudó a refrescarnos gracias al aire acondicionado con que contaba. Realizadas las compras, retornamos al terminal, tomando un bus a Buritaca, donde nos esperaba Angela junto a su familia.